Época de vacunas

Época de vacunas

REACCIONES. 

Las vacunas inducen la inmunidad del niño por medio de una reacción de su sistema inmune. Son una medida de prevención básica en la salud, pero en ocasiones tienen efectos secundarios, casi siempre leves, o pueden generar efectos emocionales.

Causas de las reacciones

Las reacciones que pueden provocar las vacunas se dividen en  función de su causa en reacciones inducidas por la vacunación ( también las reacciones alérgicas), reacciones debidas a errores de programa ( durante el almacenamiento, manipulación o administración de la vacuna), y reacciones de causa desconocida.

 Las reacciones por vacunación pueden ser locales o sistemicas, y estas últimas a su vez pueden ser comunes o raras. Los efectos secundarios comunes, ya sean locales o sistemicas, suelen ser leves o moderadas y sin secuelas permanentes. Las reacciones locales comunes, que ocurren en un porcentaje más o menos alto en todas las vacunas, son dolor en la zona de administración , tumefacción y enrojecimiento, e induracion ( dureza en la zona).

En algunas vacunas como la antigua DTP ( difteria, tétanos. Tosferina), está reacción afecta al 50% de los casos. La reacción local menos frecuente es la aparición de un nódulo subcutáneo que puede persistir semanas, y que está relacionado con los componentes de algunas vacunas, como él aluminio. Las reacciones sistemicas se manifiestan con fiebre , irritabilidad y malestar general ( vomitos, cefalea, dolor articular, erupción cutánea). Estas reacciones ocurren de forma variable desde un 2-5% hasta en un 60% de los casos, como la vacuna DTP.

Algunas reacciones pueden ser más importantes, pero también mucho menos frecuentes, como es el caso de las convulsiones o la anafilaxia ( reacción alérgica grave) que puede comprometer la vida. Este tipo de reacción a la vacuna contraindica la administración de dosis posteriores.

Prevenir situaciones de riesgo

A veces ocurren reacciones no previstas debido a una inyección en el lugar erróneo. Por ejemplo, debería inyectarse en el interior del músculo, ( intramuscular) pero se deja más superficial ( subcutánea), y la reacción local es mucho mayor. Estas situaciones se pueden prevenir mediante una adecuada sujeción del niño mientras se vacuna. Si está mamando resulta más sencillo por la misma posición del bebé. Este tipo de reacciones se dan también cuando el transporte y almacenaje de la vacuna no se ha controlado: si ha estado congelada, la vacuna resulta ineficaz y la reacción local es mucho mayor. Y puede ocurrir, asimismo, si se prepara con un líquido inadecuado o diferente por error.

La edad de vacunación. Estipulada en el calendario vacunal pediatrico

El momento se establece por la edad de mayor riesgo de contraer la enfermedad, cuando ya no le queden al bebé los anticuerpos o defensas contra la enfermedad que la madre le hubiera transmitido por el cordón umbilical y cuando el riesgo de complicaciones sea menor. Así la vacuna triple virico se administra al año de vida; la antigripal, nunca antes de los 6 meses, y la vacuna para la difteria y tosferina completas no se da a los mayores de 7 años.

Emergencia Vacunal 

Si El Niño muestra una reacción local hay que aplicarle hielo en la zona de induracion o hinchazón. Se le puede dar un analgésico o antiinflamatorio oral y estar atentos a su evolución.

Acudir a urgencias si la fiebre es alta, existe afectación general.